La fiebre mundialista ya mueve los calendarios escolares. A unas horas del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, docentes, padres y estudiantes se preguntan si el jueves 11 de junio habrá clases o si podrán ver el México contra Sudáfrica desde el Estadio de la Ciudad de México.
No existe un día de descanso obligatorio a nivel nacional para la inauguración. Por eso cada estado ha tomado su propia decisión. Algunos cancelaron actividades; otros optaron por flexibilidad.
En la entidad la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), encabezada por Natividad Castrejón Valdez, eligió la vía del acuerdo local. Con motivo de la ceremonia inaugural, cada plantel podrá decidir de manera coordinada entre directivos, docentes y padres de familia qué hacer.
Las opciones son dos: dar seguimiento a la transmisión dentro de la escuela mediante una actividad colectiva de convivencia para los estudiantes, o permitir que los alumnos sigan el evento desde sus hogares. Castrejón explicó que esta medida reconoce la diversidad de contextos en las comunidades escolares. No todos los planteles tienen las mismas condiciones de conectividad, espacios o logística para proyectar el partido.
Mientras Jalisco y la Ciudad de México suspendieron clases y labores el 11 de junio, Hidalgo apuesta por la autonomía de cada centro educativo. La prioridad, dijo la SEPH, es garantizar el orden y que la decisión se tome pensando en el bienestar de niñas, niños y jóvenes. Cabe recordar que la SEPH desde la semana pasada difundió el documento para que en cada plantel pudieran organizarse.