Una grave denuncia de negligencia médica sacude al Hospital Agustín O'Horán de Mérida. La señora María Rosado, quien ingresó el 17 de abril de este año para recibir atención por una herida en su pie diabético, presenta ahora necrosis y una plaga de larvas o gusanos en la lesión, a pesar de estar bajo el cuidado de los especialistas del hospital.
Doña María fue llevada inicialmente por su hija al antiguo hospital, y posteriormente trasladada al nuevo nosocomio el 25 de abril, con la promesa de una mejor atención, según había presumido el Gobernador Huacho Díaz. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta: de 17 quirófanos, solo dos funcionan, y para tratar las heridas, los médicos únicamente cuentan con agua y jabón. Además, no hay especialistas disponibles.
La hija de la paciente relató que, al visitar a su madre, la escuchó gritar de dolor, sentada en una silla porque ni siquiera la habían llevado a una cama. Al intentar revisar el pie de su mamá, fue regañada por los doctores y no le permitieron quitarle las vendas. Días después, la hija se armó de valor y retiró las vendas, descubriendo con horror que la extremidad estaba infestada de gusanos. Al informar a los médicos, estos le dijeron que no era una urgencia y que la atenderían en su momento.
El caso fue expuesto en un noticiero nacional, pero la situación de la paciente no ha mejorado. Ella sufre no solo negligencia médica, sino también maltrato psicológico y un abandono criminal. Mientras tanto, el gobernador es criticado por su aparente desinterés. Se ha trascendido que Doña María no es la única víctima; hay más enfermos en el hospital que están sufriendo las consecuencias de un mal gobierno.